Antonio López inmortaliza la Puerta del Sol

  • hace 5 años
Cada tarde esta es la ventana de Madrid que se abre a los ojos de Antonio López. El artista marca su territorio con óleo. Desde él congela un trozo de la ciudad en el lienzo. La gestación de una obra de arte. El artista manchego sale a la calle cuando cae la tarde y durante hora y media se evade del mundo que lo contempla atónito. Desafía al sol para hacerse con su luz, busca la perfección y alcanza el realismo. Cuando se acaba la tarde cierra su maletín. Se aleja humilde entre una ovación. Volverá mañana sin preocupar las horas que requiera su pintura. El tiempo no importa cuando la huella que se deja es eterna.